domingo, 29 de abril de 2007

Respuesta cuatro

Sin embargo, ahí seguimos, esperando el momento para escapar a cualquier rincón, un cuarto, una cama, sábanas blancas. La ciudad se queda afuera, ansiosa de saber qué sucede.
Nosotros no la invitamos a pasar, sólo le contamos lo que pasa, lo que nos pasa, lo que hacemos, y ella, la ciudad, no es partícipe, pero nos deja tomarla, asaltarla y amarla.

No hay comentarios: